El proceso histórico-colonial de la racialización y de la esclavitud fue fundamental para la consolidación de todas las violencias patriarcales que todavía hoy nos atraviesan, por lo cual, dentro del estudio de los Feminismos, es imprescindible que reconozcamos los aportes teóricos y políticos de las mujeres negras, quienes fueron las primeras en visibilizar la intersección raza-género desde su propia historia y experiencia como descendientes de personas esclavizadas.
La trata de personas africanas y sus posteriores implicaciones sigue siendo un aspecto poco estudiado dentro de la historia universal que nos urge retomar, especialmente para reconocer la enorme diversidad que abarcan las identidades mestizas, tan comunes en nuestro continente. Sólo al reconocer las múltiples formas de violencia racista y patriarcal, podremos adquirir una perspectiva amplia de la situación política, social y económica de las mujeres negras del continente americano.
